COSECHA: A mitad de Agosto y Septiembre
PODA: Diciembre y Mayo
Poda de formación (Invierno): Se realiza un despunte de los árboles entre 0,90 m y 1,20 metros del suelo, de esta forma se favorece el crecimiento de tres ramas principales en forma de vaso. Esta se debe realizar entre diciembre y enero. No cortar las ramas viejas porque le costaría cicatrizar. Cortas solo las nuevas que van hacía arriba .La higuera solo da frutos en la rama nueva de este año, por lo que son éstas las que se deben cortar en diciembre, para que el árbol se centre en crear nuevas ramas y no en engordar el tronco de ramas que no van a dar fruto el siguiente año. No deben cortarse a ras del tronco, sino dejar unos centimetros para que vuelvan a salir ramas.
Poda de fructificación (Mayo): Esta poda se lleva a cabo para favorecer la brotación en verano de las ramas que contienen las yemas que darán las brevas al próximo año. Estas ofrecen un equilibrio en la distribución de las ramas productivas. Para ello, al inicio de la brotación se deben eliminar algunas ramillas de las yemas auxiliares para favorecer el desarrollo y el engorde de las brevas (es lo que se conoce como desroñado). Por otro lado, y de manera anual, se eliminan las ramas mal dispuestas, las que se entrecruzan.
SIEMBRA:
Estos frutos que van madurando mientras el brote va creciendo son los higos. Ahora bien, cuando se acerca el invierno hay otros pequeños frutos formándose en los ápices de los brotes que no llegan a madurar por la falta de temperatura —los brotes de higueras, en estos casos, entran en receso—. Son lo que se conoce como las brevas. Las mismas retoman su brotación y crecimiento entrada la primavera siguiente. En resumen, los higos crecen en la misma temporada (entre verano y otoño) y las brevas son frutos de la temporada anterior, con un año de maduración y crecen en las ramas del año pasado.